examen historia arte moderno

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atentos a estos consejos sobre la evaluación de la asignatura

Tranquilidad y atención. La parte teórica: cuidad la expresión. Sed claros y sencillos. Parte práctica: orden.

ánimo

 
HISTORIA DEL ARTE MODERNO.
 
 PRUEBAS PRESENCIALES.

Constituyen el principal sistema de evaluación de los conocimientos del alumno en esta asignatura. Su calificación final se perfila, especialmente en los casos dudosos, con la información proporcionada por los profesores tutores sobre sus discípulos, quienes tendrán en consideración en sus informes personales acerca de cada uno de ellos aspectos tales como, por ejemplo, su asistencia a las tutorías y su actitud en ellas, y la realización de los cuadernillos.

Cada Prueba Presencial constará de dos partes totalmente obligatorias a realizar en su totalidad en un tiempo máximo de dos horas.

1ª.- Parte teórica, conceptual o de ensayo, con la contestación de un tema a elegir de entre dos propuestos de una amplitud similar.
2ª.- Parte práctica, con la clasificación y cronológica, definición utor y escuela, y el comentario estilístico e iconográfico de una lámina con cinco o seis reproducciones de obras de arte.

El alumno deberá ceñirse en la redacción del tema elegido a la pregunta propuesta. Tan sólo generalizará y relacionará el asunto en cuestión con otros similares lo estrictamente preciso, sin desbordarse. También tendrá que distribuirse el tiempo de la prueba de una forma adecuada, teniendo siempre en cuenta que se pensó para que dedique aproximadamente una hora a la parte práctica y otra a la teórica.

En la parte teórica, por lo general, una de las preguntas suele referirse a un aspecto global tratado de una forma más ensayística y abierta, mientras que la otra aborda un tema tomado de un modo más lineal y cerrado, acomodándose siempre al programa propuesto de la asignatura o, a veces, a las preguntas de ensayo de las Pruebas de Evaluación a Distancia. Se trata de acomodar, así, el examen a dos tipos posibles de mentalidades diferentes o actitudes metodológicas: la generalizadora y ensayística, y la puntual y concreta. La parte teórica suele estar algunas veces en relación con las pruebas de apoyo de los Cuadernillos que, por lo general, son preguntas propuestas en exámenes anteriores.

La lámina, incluida en cada examen, constará de la reproducción de cinco o seis obras de arte. En ella se procurará resumir en cierta forma algunos de los aspectos más representativos e importantes de la práctica artística del período objeto de examen, y en sus diversos géneros. Así, se suele reproducir, casi como norma general, dos arquitecturas y otras tantas esculturas y pinturas. El alumno deberá tratar de identificarlas o aproximarse a ello, y situarlas en su época y en su estilo con cierta precisión. Procurará no incurrir en graves errores ni en omisiones significativas. Los comentarios han ser científicos, auténticos análisis conjuntos de la forma y del contenido. En ningún caso hará una simple descripción de la obra de arte. Tampoco tiene ningún sentido llevar a cabo una mera identificación, si no se expone seguidamente un auténtico estudio analítico y crítico de la misma.

En la lectura de toda imagen se analizarán los elementos lingüísticos de la obra de arte, tanto los temáticos y los formales como los técnicos, y se indicarán las relaciones existentes entre éstos y otros lenguajes anteriores y posteriores, su vinculación socio-histórica y el análisis de las conexiones entre el significado y el medio histórico. Dentro de los elementos formales se considerarán la espacialidad (por ejemplo, tipos de planos, clases de perspectivas, profundidad, etc.), la composición (tipo de composición, distribución de masas y de volúmenes, uso de varias perspectivas o diopsia, etc.), la iluminación y el color (aún en arquitectura es significativo). Entre los técnicos se analizaran los materiales, los tipos de soportes, los procedimientos, los elementos arquitectónicos, etc. Aspecto fundamental es igualmente el estudio del tema representado en la obra de arte con sus interpretaciones iconográfica y simbólica.

Se tendrán en cuenta las relaciones de la obra aislada de un autor con la totalidad de su producción, la conexión del estilo de éste con el de sus contemporáneos y la del conjunto de artistas constituidos más o menos en escuela con el contexto histórico-cultural de la época en la que produce, así como con otras anteriores y posteriores.

En las pruebas presenciales no se podrá utilizar ningún tipo de material (manuales, guía didáctica), ni tan siquiera el programa.

Los exámenes extraordinarios fin de carrera -de aquellos alumnos a quienes tan sólo les queden dos asignaturas para concluirla y que previamente lo soliciten a la Secretaría de la Facultad, realizándose en enero- constarán de dos láminas, una por cada prueba presencial, con un total de doce reproducciones de obras de arte a comentar. No habrá desarrollo de temas.

La parte teórica se puntuará de 0 a 4 puntos, y la práctica entre 0 y 6 puntos (1 punto por obra de arte). Las calificaciones se harán teniendo en consideración el conjunto del examen: los conocimientos, la forma y la claridad expositiva; la capacidad de relacionar las obras de arte entre sí y con su contexto histórico artístico; los análisis formales y de contenido; la clasificación cronológica de las láminas; la identificación... Se tendrán en cuenta los aciertos, y los errores y las omisiones. Los errores graves siempre puntuarán negativamente. Los exámenes que presenten deficiencias serán comentados, si el alumno así lo solicita, en una nota por parte de los Profesores de la Sede Central, a fin de que el estudiante centre su atención en lo sucesivo en los puntos, que se le recomienden.

A continuación se proporciona un modelo de examen -no se incluye la lámina con las cinco o seis reproducciones- para esta asignatura de Hª del Arte Moderno:

HISTORIA DEL ARTE MODERNO.

La prueba consta de dos partes, teórica y práctica, que el alumno podrá realizar en el orden que prefiera:

I.- PARTE TEÓRICA: Redacción de un tema a elegir de entre los dos siguientes:

A) Arquitectura del Quattrocento en Italia.
B) Miguel Ángel.

II.- PARTE PRÁCTICA: Clasificación cronológica y estilística, y comentario de las seis figuras de la reproducción adjunta.

NOTA AL TRIBUNAL: Entréguese al alumno un ejemplar de esta hoja y una reproducción al comienzo del examen. No se admitirá ningún tipo de material.

NOTA AL ALUMNO: Se ruega que en la redacción del tema elegido entre los dos propuestos se ciña perfectamente a la pregunta. También se aconseja que procure distribuirse el tiempo de la prueba de una forma adecuada, teniendo en cuenta que ha sido pensada para que dedique aproximadamente una hora a la parte teórica y otra a la práctica. A la hora de calificar no se tendrán en consideración comentarios meramente descriptivos.

1.1. La redacción de los temas en los exámenes presenciales.

Uno de los problemas, que seguramente pueda plantearse al alumno a la hora de responder a la pregunta o preguntas objeto del examen o de las pruebas de evaluación a distancia, es cómo exponer el tema de la manera más adecuada posible. Resulta un aspecto metodológico con el que ha de enfrentarse siempre cualquier tipo de estudioso, desde los estudiantes que comienzan hasta quienes poseen ya muchos más conocimientos adquiridos a lo largo del tiempo. El alumno quizás piense en buscar la aplicación de una posible plantilla, o modelo ideal, cuya estructura general siempre resulte posible aplicar de un modo plurifuncional a cualquiera cuestión. Pero la empresa tiene, sin duda, mucho de quimérica, siendo tan similar a la de lograr un esquema general para realizar el comentario de la obra de arte, pues en las disciplinas humanísticas suele resultar bien difícil hallar normas universalmente válidas de obligada aplicación. Cada período histórico se entiende por sí mismo, aún dependiendo siempre de las épocas precedentes, que inciden en él de cierta forma, y, asimismo, él a su vez influye de alguna manera en las siguientes.

Además, de nuevo nos encontramos con las metodologías de la Historia del Arte, que vienen a ser formas distintas de aproximarse a un problema, derivadas de una manera peculiar de pensar. Por lo común, cada una de ellas presenta un planteamiento propio al fijarse más en unos aspectos de ese tema que en otros. Se ha de tener en cuenta que no todos los métodos se pueden emplear a un mismo asunto o que unos se aproximan, o se adecúan, más a su solución que otros. El enunciado del mismo tema es el que procura la aplicación de un camino o de varios posibles, o el que cierra el paso a otros. Así, por ejemplo, el estudio de una tipología arquitectónica requiere más la aplicación del método formalista o del estructuralismo para analizar su planta, su alzado, la distribución, el uso de los órdenes y de los materiales, la decoración... Sin embargo, si nos referimos a la profesión del artista en un período, o en una época más extensa, resulta mejor el empleo del historicismo y hasta de la sociología del arte, pues se presta a analizar su consideración social, su aprendizaje, el mecenazgo, los contratos y sus tipos, la remuneración de su trabajo...

El alumno quizá acuda a la memoria fiel de todo lo leído en un manual, auxiliar inevitable de la Historia pero no finalidad absoluta, y tal vez trate de reproducir con toda fidelidad en el examen lo publicado por algún autor en un libro de texto determinado, cual si éste hubiera establecido cátedra absoluta y universal, y su publicación fuese un credo inamovible. Pronto percibirá que es muy complicado reproducir exactamente los contenidos de tal texto. Además, y este asunto es lo más importante, si profundiza en el tema, se dará cuenta de que los juicios de valor aportados por dicho autor son objeto, o pueden serlo, muchas veces de debate y hasta de negación por parte de otros. Aún mucha de la información contenida en tal o cual libro varía con relación a otras publicaciones o se está revisando.

La información, es verdad, suele ser lo más objetivo de la Historia, o así se piensa por lo común, aunque también pueda ser manipulable a veces, al darse unos datos y silenciarse otros, y la investigación posterior la cambie o añada nuevos contenidos, completándola, en otras ocasiones; pero, además, toda información carece de sentido, si no se logra interpretar críticamente. El historiador del arte habrá de establecer primero unas premisas informativas objetivas; después realizará un análisis inicial, más tarde hará una síntesis consecutiva y habrá de llegar a unas conclusiones finales, que, siendo siempre, más o menos relativamente, subjetivas, procuren acercarse a la mayor objetividad posible. Así, no se trata tan sólo de proporcionar datos, nombres y fechas que con el transcurso del tiempo caen inevitablemente de la memoria hacia el olvido, sino de saberlos interpretar con cierta adecuación. Se trata de crear una actitud histórica crítica, de análisis, síntesis y conclusiones. Pero tampoco se puede prescindir totalmente de la memoria: hay que tratar de asimilar siempre lo esencial, referencias que nos ayuden a interpretar, fechas que sirvan para establecer un antes y un después, acontecimientos de memorización ineludible.

De aquí se puede deducir que el empleo de varios textos, seleccionados debidamente con habilidad, resultará siempre oportuno para saber de qué formas, parecidas, complementarias o diferentes, los distintos autores se han enfrentado a un mismo tema y sus juicios de valor coincidentes o enfrentados. En nuestros días se trata, en realidad, de establecer estados de la cuestión historiográfica sobre determinados asuntos con el empleo de la bibliografía; mas, asimismo, de manifestar una opinión personal, que aspire a ser objetiva, bien conciliadora o de rechazo hacia esa crítica existente, si no se está de acuerdo con la interpretación proporcionada.

1.2. Modos posibles de exponer un tema.

A continuación se proporcionará un esquema básico, a modo de ejemplo esencial, sobre una de las formas posibles de desarrollar temas en el examen. Se es consciente de que cada asunto requiere un tratamiento peculiar, que es el fruto del estudio meditado del mismo, realizado por medio de las lecturas de los libros de varios autores. Intervienen también factores personales de interpretación: junto a aspectos objetivos de consideración unívoca hay una serie múltiple de elementos subjetivos y equívocos, como son, por ejemplo, la consecuencia obvia de la diferente escala de valores de cada persona a la hora de enfrentarse con un determinado asunto o hecho y considerarlo. De aquí la imposibilidad de realizar generalizaciones absolutas, de hallar pautas útiles universalmente admitidas por objetivas como norma a la hora de enfrentarnos con un tema concreto. Además, a un nivel práctico también se tiene consciencia de que el alumno en el corto espacio temporal disponible para contestar a una pregunta en las circunstancias especiales de un examen no puede desarrollar óptimamente toda su capacidad.

Quizá el alumno se desencante con todo lo dicho hasta aquí, pues desea hallar esa plantilla general o piedra filosofal que soluciona todos los posibles problemas. Lo que sigue es tan sólo una posibilidad, que intenta ser de alguna manera pedagógica y, como tal, resulta arbitraria. Este equipo docente no aspira a establecer, ni mucho menos, norma alguna universal, sino simples pautas, breves apuntes, siempre cuestionables. Por lo tanto, queda abierto a otras posibilidades.

En la redacción de los temas se tendrán en consideración, como principio siempre convencional, una simple referencia, y abierta a otras propuestas, las siguientes partes:

1.- Esquema o bosquejo inicial del tema:
* Especie de índice o pautas de contenidos básicos a desarrollar después, esbozadas a modo de recordatorio por el alumno, que le sirva de referencia general a la hora de redactar el tema. Aquí, además de la información a emplear sobre el asunto, también pueden considerarse los aspectos metodológicos e historiográficos, como principios intencionales.

2.- Introducción general al tema propuesto:
* Panorama circunstancial del momento: Establece una especie de nexo con la época anterior y explica la de entonces. El hecho artístico debe entenderse tanto en sí mismo considerado como en relación con otros contextos históricos, políticos, culturales, económicos, sociales...
* Exposición general de la problemática objeto de tratamiento.
* Enumeración de las distintas partes a tratar en el desarrollo del tema.

3.- Desarrollo del tema:
* En el desarrollo del tema se escribirá en un principio sobre los asuntos más significativos, procurando estructurarlo por epígrafes con cierto orden y jerarquía de lo más general e importante a lo más particular, para que no se deje de expresar lo fundamental por falta de tiempo. Cada parte será brevemente introducida.

4.- Conclusión:
Se indicarán al final una serie de conclusiones, deducidas de las premisas establecidas y de los análisis de las distintas partes del tema.

5.- Bibliografía:
Se relacionará la bibliografía que se ha tenido en consideración a la hora de preparar el tema, estableciéndose un breve estado de cuestión historiográfica.

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2. PRUEBAS DE EVALUACIÓN A DISTANCIA.

El equipo docente de esta asignatura considera que han de cumplir más una función de aprendizaje de una serie de conocimientos y de unos métodos de trabajo que ser un sistema más cerrado de calificación. Se piensa que sirven de complemento indispensable de los manuales, pues debido a su publicación anual, son fácilmente modificables y es, además, posible incluir en ellas con cierta rapidez y eficacia las últimas novedades bibliográficas y metodológicas. Se opina que su realización, junto con la proyección de obras de arte y la enseñanza de las distintas formas de comentarlas, deberían ser tareas prioritarias a impartir en las tutorías de los Centros Asociados.

Han sido pensadas con la finalidad pretendidamente práctica de llamar la atención del alumno sobre una serie de temas importantes, que muy bien pueden ser objeto de preguntas en las pruebas personales o de instrumentos para la contestación de otras semejantes o de tratamiento similar o a tener en cuenta en los comentarios de las obras de arte. Su realización, totalmente obligatoria para poder presentarse a los exámenes, proporciona, así, unos métodos posibles de trabajo para el estudio y comprensión de una serie de temas y puntos de vista básicos. Pretenden, pues, alcanzar el objetivo de facilitar en lo posible el estudio de la asignatura.

Los ejercicios que se incluyen en las dos pruebas de evaluación a distancia -una por cada parte de las presenciales- son de tipos diferentes, pero complementarios entre sí: conceptuales o de vocabulario de términos artísticos, preguntas de ensayo, comentario de una obra de arte o comparativo entre varias relacionadas de alguna forma entre sí, de lectura y resumen analítico y crítico de libros básicos...

Las preguntas conceptuales, de carácter pedagógico, pretenden fijar en la atención del alumno determinados términos artísticos, aquellas voces más empleadas para definir de algún modo a una época o estilo. El uso de tal terminología resulta fundamental como sistema lingüístico a la hora de enfrentarse con el comentario de la obra de arte y su conocimiento es imprescindible para entender con mayor exactitud ese período. En los Cuadernillos se contestarán con cierta brevedad y precisión con la consulta de diccionarios de términos artísticos.

También se aconseja la lectura y el comentario crítico de una serie de libros básicos relacionados con esta asignatura, tanto por la calidad de su contenido y método como por su actualidad. En el apartado Material Docente de la Página de la asignatura se reseñan varias publicaciones para elegir un número determinado de entre todas ellas y facilitar al estudiante su localización en las bibliotecas públicas o librerías. Esta capacidad de elección da al alumno la posibilidad y la libertad de poder dedicarse a aquellas lecturas complementarias que más le agraden por su tema o metodología al concordar con sus gustos personales. El objetivo que con ellas se pretende cumplir es el que sirvan de complemento a todo manual, de tal forma que el estudiante no se encierre exclusivamente en el estudio de un sólo libro. Por muy completo que sea siempre ofrecerá una visión parcial y objetiva de la Historia del Arte. Además, toda enseñanza universitaria ha de tener una unidad dentro de una diversidad, diversidad que tan sólo se consigue al entrar en contacto con la multiplicidad de puntos de vista ante los problemas planteados por esta disciplina y los debates que motivan.

Otro tipo de ejercicio lo constituyen las llamadas pruebas de ensayo, que se ocupan de alguna materia básica de esta disciplina. El enunciado del tema se completa con una serie de imágenes importantes por su significado, así como, en ocasiones, con documentos y fuentes literarias de la época, y una bibliografía recomendada para su preparación. Las reproducciones de obras de arte, la documentación y las publicaciones actuales constituyen junto con la audición de determinados guiones radiofónicos escritos por los Profesores de la asignatura, un conjunto de aspectos a tener en cuenta y en los que apoyarse a la hora de redactar el trabajo, y para lograr una plena asimilación. Pero también contribuyen a proporcionar un método de trabajo al alumno, en el que se unen los análisis formalistas de una serie de obras con el empleo de las fuentes documentales y literarias a fin de tratar de aproximarnos a una lectura integral de esas imágenes dentro de sus múltiples circunstancias.

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3. CRITERIOS GENERALES DE EVALUACIÓN FINAL.

Ya se han indicado antes los criterios en la calificación de las pruebas presenciales, la incidencia didáctica y en los mismos enunciados de los exámenes de las pruebas a distancia, la valoración de los informes de los profesores tutores... Todos estos aspectos se tendrán en consideración en la nota final de curso, haciéndose siempre la media aritmética entre ambas pruebas personales. Se tendrán que aprobar cada una de las dos partes en las convocatorias correspondientes ordinarias y/o extraordinaria de septiembre para calificar positivamente y pasar la asignatura. Nunca se conservarán notas aptas de una parte para el curso siguiente, ni podrán sustituirse las pruebas personales por trabajos de curso.